Eutanásia: historia y actualidad

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Introducción:

Definición – Clasificación

El derecho esencial que debe asistir a todo
ser humano, siempre, es el de la vida.

Cuando las condiciones de salud se han perdido
y la enfermedad  lleva a quien la padece a una situación
irreversible,  cabe preguntarse si se está cuidando la vida o prolongando
la agonía.

La muerte como fenómeno social ha recibido el
culto y la veneración del hombre a través de los siglos. Las ceremonias
funerarias, mezcla de celebración y temor han sido motivo de estudio, tanto
como la vida, por parte de científicos, filósofos y teólogos; los diferentes
cultos, por su parte le han dado interpretaciones diversas: castigo, redención,
“un paso al más allá”, “el valle de los muertos”, etc. como si un calificativo
sonoro pudiera por si sólo explicarla como fenómeno, que por irreversible ha
sido a la vez motivo de rechazo y búsqueda,  en el cual ciencia y religión
se han mezclado.

A través de los siglos el hombre ha querido
explicar la muerte como un paso hacia otros mundos mejores y eternos,
considerando éste como temporal y de preparación para ese viaje. Ello ha hecho
que metafóricamente haya tratado de hacer un culto a la vida y a la perfección
de la misma, descartando con actitudes de discriminación a los deformes,
enfermos mentales, y a los de razas no deseadas.

Es posible que la Eutanasia sea solamente
una manifestación más de esta actitud que con el correr de los siglos ha
merecido la crítica y condena de las diferentes civilizaciones, pero que no por
ello, ha impedido la búsqueda por medio de ella de una perfección que nunca ha
logrado.

Hemos tratado de lograr una síntesis y en
nuestra búsqueda hemos dado con un trabajo de Internet que en uno de sus
párrafos dice:

“La muerte moderna ocurre en modernos
hospitales, donde puede ser ocultada, despojada de su agonía orgánica y
finalmente, preparada para el sepelio moderno. Podemos negar no sólo el poder
de la muerte, sino también el de la naturaleza. Ocultamos nuestro rostro de su
rostro, pero sin embargo dejamos entreabiertos los dedos porque hay algo en
nosotros que no puede resistir una mirada furtiva”. (1)

Etimológicamente la palabra
“eutanasia” significa: buena muerte, dulce, libre de sufrimientos.
(36,147)  La empleó por primera vez Francisco Bacón en el siglo XVII.

Definición:

Podemos entender la Eutanasia como aquella
conducta o comportamiento tendente al cese o mitigar los sufrimientos de otra
persona, cuando tal conducta o comportamiento implica necesariamente la
producción directa de la muerte o el aceleramiento de su producción. (36, 147)

En general, eutanasia significa el hecho de
provocar una muerte fácil y sin dolores a un paciente que está próximo a morir
por causa de una enfermedad terminal. El mismo
paciente puede inducirse la muerte sin el conocimiento ni la cooperación de otras
personas. Puede también ser provocada por otros a petición del enfermo o con su
consentimiento. En todos estos casos se habla de eutanasia voluntaria. Si se
causa la muerte contra la voluntad del paciente o sin su conocimiento, hablamos
entonces de eutanasia involuntaria.

Clasificación: (35.1) (36.1)

La clasificación de los diferentes tipos de eutanasia se centra en la
conducta que lleva a cabo una tercera persona. Es decir, podemos encontrarnos
ante:

1. Una
conducta omisiva (un no hacer).

2. Una conducta activa indirecta (un hacer indirecto), consistente en
aplicar terapéuticas analgésicas con la intención primordial de aliviar los
dolores del sujeto, pero sabiendo que aceleran el fallecimiento del sujeto.

3. Una conducta activa directa
(un hacer directo), que conlleva la muerte del paciente por motivos
humanitarios, con el consentimiento del mismo, cuando se enfrenta a una muerte
próxima o anticipada, patológica o traumática, inevitable y dolorosa, cuando su
calidad de vida es ínfima, siéndole imposible al paciente ocasionarse su propia
muerte, o bien ante un estado de inconscien-cia profunda e irreversible.

Cuando nos referimos a una calidad de vida ínfima hacemos referencia a
situaciones de pérdida o inutilización de órganos, miembros o sentidos, hasta
el punto de que el paciente queda totalmente inmovilizado. Se trata, pues, de
situaciones de invalidez, que no tienen por
qué ser dolorosas, desde el punto de vista físico, en las que hay pérdida o
inutilización de órganos, miembros o sentidos, imposibilidad o casi
imposibilidad de la persona de valerse por sí misma y necesidad de asistencia
de terceras personas total y constante, de forma permanente y para cualquier
tipo de tarea que implique la más mínima actividad. Esta situación ha de ser tal
que incluso el propio sujeto no podría quitarse la vida, pero no por falta de
decisión, sino por imposibilidad de ejecución.

El tema es de
extraordinaria complejidad y ejemplos de situaciones donde se plantea son
numerosos. En primer lugar es difícil conceptualizar
lo que es «hacer» o «dejar de hacer», ya que ambos pueden considerarse como
medidas activas. Por ejemplo, desconectar maniobras de reanimación, ¿es hacer o
no hacer? También podríamos plantearnos qué son medidas ordinarias y medidas
extraordinarias, en qué situaciones se podrían aplicar, etc. Por tanto, si bien
es fácil una delimitación conceptual entre los diferentes tipos de eutanasia,
la realidad clínica plantea situaciones en que los límites entre una modalidad
y otra son difíciles de precisar.

Eutanasia pasiva

Se caracteriza
fundamentalmente por una conducta omisiva. El médico
no aplica medidas extraordinarias de tratamiento y deja seguir el proceso,
limitándose a aliviar el dolor y el sufrimiento del paciente. Constituiría el
equivalente a dejar morir al paciente. Podemos definirla como la
no-implantación o la supresión (en este caso nos encontramos ante una acción)
de procedimientos técnico‑médicos tendentes a
prolongar artificialmente la vida de una persona que padece una enfermedad
incurable y se encuentra en fase terminal.
Evidentemente, el límite entre la eutanasia pasiva y la activa (en la que hay
una actuación directa dirigida a acortar la vida del paciente) es difícil de
establecer. Como decíamos anteriormente, retirar un respirador de un paciente
en fase terminal puede considerarse como una
eutanasia pasiva por algunos autores, pero también reúne todas las
características que le permiten considerarse como una eutanasia activa, como
vamos a analizar a continuación.

Eutanasia activa (36.1)

Hay una actuación que
acelera el fallecimiento del sujeto. A su vez, pueden considerarse las
siguientes situaciones:

I.  Eutanasia activa indirecta,
que consiste en la aplicación de técnicas o la administración de medicamentos a
una persona con una enfermedad incurable y dolorosa, con el fin primordial de
paliar sus padecimientos, y que conlleva como efecto secundario un acortamiento
de su vida. Nos encontramos ante el principio del doble efecto, que presenta
unos riesgos fácilmente evidenciables y que podría servir para justificar toda
clase de situaciones. Si la decisión de aplicar el fármaco para aliviar el
dolor supone la única vía posible para ayudar a no sufrir al enfermo agonizante
que pide el alivio de su sufrimiento, el riesgo de un acortamiento de la vida
puede ser asumido por el médico.

II. Eutanasia activa directa, en la que hay una actuación
directa encaminada a acortar la vida del paciente. En la actualidad, es
identificable de forma absoluta con el homicidio rogado; es decir, llevar a
cabo la muerte de una persona a petición de ésta, ante el padecimiento de una
enfermedad incurable y dolorosa que determina un estado de postración o bien
una calidad de vida ínfima, en que le resulta imposible realizar la más mínima
actividad, necesitando la asistencia constante y total de terceras personas.
Son, por tanto, tres las características definitorias de este concepto:
ejecución directa de la muerte, a petición del enfermo, que por sí mismo no
puede hacerlo. Hemos de dejar bien claro que en estas circunstancias la
aplicación de medidas que desembocan en la muerte del enfermo cuenta con el
consentimiento de éste. En aquellos casos en los que se actúa sin el
consentimiento la conducta es totalmente identificable con el homicidio
voluntario.

Distanasia

En el extremo opuesto, se encuentra el concepto de distanasia,
al que los autores franceses han denominado muy gráficamente encarnizamiento
terapéutico y que englobaría aquellas actuaciones terapéuticas tendientes a
mantener con vida a un enfermo agonizante, contra toda esperanza y a costa de
prolongar un sufrimiento sin sentido.

Diferencia entre eutanasia y distanasia
(36.2)

¿Debemos siempre prolongar la vida por
cualquier medio?

Al contrario de lo que los propagandistas en
pro de la eutanasia alegan, la Iglesia Católica nunca ha enseñado que debamos
prolongarle la vida a todo enfermo terminal hasta el
último momento utilizando para ello todo medio posible. “La Iglesia enseña que Dios es
Quien determina el momento de la muerte de toda persona, y que por lo tanto es
tan ilícito el intentar extender dicho momento como abreviarlo”

Pero, ¿qué es lo que constituye una
prolongación ilícita de la vida y qué es lo que constituye una abreviación
ilícita de la misma? En otras palabras, ¿cómo podemos distinguir entre, por un
lado, la eutanasia y la distanasia (igual el otro
extremo de la eutanasia, la prolongación ilícita de la vida), y por el otro, el
dejar morir en paz y dignidad? La respuesta está en la distinción entre
“medios proporcionados” y “medios desproporcionados”, y en
el siguiente principio moral: no estamos obligados a utilizar “medios
desproporcionados” (siempre y cuando respetemos los legítimos deseos del
enfermo), pero sí estamos obligados a utilizar siempre “medios
proporcionados”. El no utilizar o el retirar “medios
desproporcionados” (teniendo en cuenta los legítimos deseos del enfermo)
no es eutanasia y el utilizar dichos medios sin respetar los legítimos deseos
del enfermo es distanacia (también conocido como
“encarnizamiento terapéutico”). Por otro lado, el no utilizar o el
retirar “medios proporcionados” es eutanasia.

“En cada caso, se podrán valorar bien los
medios poniendo en comparación el tipo de terapia, el grado de dificultad y de
riesgo que comporta, los gastos necesarios y las posibilidades de aplicación
con el resultado que se puede esperar de todo ello, teniendo en cuenta las
condiciones del enfermo y sus fuerzas físicas y morales”.

Ante la inminencia de una muerte inevitable, a
pesar de los medios empleados, es lícito en conciencia tomar la decisión de
renunciar a unos tratamientos que procurarían únicamente una prolongación
precaria y penosa de la existencia, sin interrumpir sin embargo las curas
normales debidas al enfermo en casos similares. Por esto, el médico no tiene
motivo de angustia, como si no hubiera prestado asistencia a una persona en
peligro”. (35)

Podemos resumir el significado de “medios
desproporcionados” diciendo que dichos medios son aquellos que o son
inútiles para conservar la vida del paciente o para curarlo y que constituyen
una carga demasiado grave, en términos de dolor y sufrimiento, para el enfermo
y cuya carga es mayor que los beneficios que reportan. Por el contrario,
“medios proporcionados” son aquellos que sí son útiles para conservar
la vida del paciente o para curarlo y que no constituyen, para el enfermo, una
carga grave desproporcionada a los beneficios que se pueden obtener.

Reiteramos que el negar el uso de “medios
desproporcionados” o el retirarlos, respetando los legítimos deseos del
paciente, no constituye un acto de eutanasia, sino de dejar morir en auténtica
paz y dignidad. Por el contrario, el negar el uso de “medios
proporcionados” o el retirarlos sí constituye un acto criminal de
eutanasia.

Historia

En Grecia,  Hipócrates (S. V a.C.) en su
juramento  afirma que no dará medicamento mortal por más que se lo
soliciten.

En el juramento Hipocrático, la santidad de la
persona y el verdadero bienestar del paciente es central: nadie puede asignar
el valor paciente porque él tiene valor inherente.

Reconoció, sin embargo, que se  podría
violar fácilmente este ética ya  que los médicos,
no tienen sólo el poder  para curar sino también para matar.

Por esta razón hizo que los
médicos  juraran que  nunca usarían su conocimiento y experimentarían
para matar, e  incluso a la propia demanda de un paciente.

El juramento permitió a la medicina proteger
al paciente vulnerable.

En cambio,  Platón,  (427-337 a.C.) en La República dice:
“Se dejará morir a quienes no sean sanos de cuerpo”.

En Roma, la práctica es múltiple: Muerte sin
dolor por miedo a afrontar conscientemente el sufrimiento y la propia
destrucción (Tácito en sus Anales)

Séneca: “Es preferible quitarse la vida, a una
vida sin sentido y con sufrimiento”.

Epícteto predica la muerte como una afirmación de la libre
voluntad.

Cicerón  le da significado a la palabra
como “muerte digna, honesta y gloriosa”.

Durante la Edad media y los comienzos  del
Renacimiento predomina el pensamiento de la Doctrina Cristiana.

El término Eutanasia se cita por vez primera
en la Utopía
de Tomás Moro(1478 a
1535  en que fue decapitado) aparece el concepto médico y moral de la Eutanasia: “…Cuando a
estos males incurables se añaden sufrimientos atroces, los magistrados y
sacerdotes, se presentan al paciente para exhortarle,  tratan de hacerle
ver que está ya privado de los bienes y funciones vitales… y puesto que la
vida es un puro tormento, no debe dudar en aceptar la muerte, no debe dudar en
liberarse a sí mismo o permitir que otros le liberen… (17)

Aquí se ve: una atención esmerada a los
enfermos, una enfermedad intolerable, que legitima la muerte voluntaria y la
eutanasia en utopía, tiene en cuenta los derechos de la persona:
responsabilidad moral, libertad, los sacerdotes son intérpretes de la
divinidad.

David Hume,(711 a 1776) refiere que “ si
el disponer de la vida humana fuera algo reservado exclusivamente al
todopoderoso, y fuese infringir el derecho divino el que los hombres
dispusieran de sus propias vidas, tan criminal sería el que un hombre actuara
para conservar la vida, como el que decidiese destruirla.” (26.1)

 Justifica la eutanasia en términos
prácticos al decir que: “ una vez que se admite que la
edad, la enfermedad o la desgracia pueden convertir la vida en una carga y
hacer de ella algo peor que la aniquilación.  Creo que ningún hombre ha
renunciado a la vida si esta mereciera conservarse.”

Para  Kant
(1724 a
1804),  el suicidio es malo, porque viola los deberes y el respeto para
consigo mismo.Frente a la eutanasia tiene en cuenta
la potencialidad de ese ser humano que se quita la vida, las posibilidades de
desarrollo de sus capacidades.” La vida no vale
por sí misma, sino en función de un proyecto de vida ligado con una libertad y
una autonomía, ésta se justifica si permite la base material para una vida
digna”. (15)

¿ Cómo sobrevino la cuestión de la eutanasia en este
siglo?

El programa original de eutanasia destinado a
“purificar” la raza germana fue una creación de ciertos médicos, no
de Hitler. Hitler
simplemente permitió el empleo de instrumentos que otros habían preparado.

La primera cámara de gas fue diseñada por
profesores de psiquiatría de doce importantes universidades de Alemania. Ellos
seleccionaron a los pacientes y contemplaron cómo morían. Luego comenzaron a
reducir los “requisitos” para los candidatos hasta que los hospitales
psiquiátricos quedaron prácticamente vacíos.

A estos psiquiatras se les unieron algunos
pediatras, que en 1939 empezaron a vaciar instituciones para niños
discapacitados. Para 1945, estos médicos se habían perfeccionado tanto que ya
mataban a niños que mojaban la cama, a otros con orejas que no eran perfectas,
y a aquellos con dificultades de aprendizaje. (37)

En 1920 se publicó un libro titulado ” El
Permiso para Destruir la
Vida Indigna,  por Alfred Hoche, M.D., profesor de
psiquiatría en la
Universidad de Freiburg. Defendió
en su libro a los pacientes que pedían “ayuda de muerte”,  debía
ser autorizado por un médico, bajo determinadas condiciones:

1-Debía ser autorizado por  tres
expertos.

2-El derecho del paciente para retirar su
demanda en cualquier momento.

3-La protección legal de los médicos que lo
ayudarían a terminar con su vida.

Alfred Hoche explicó como
la ayuda de muerte era congruente con la ética médica más alta y era
esencialmente una solución compasiva a un problema doloroso.

Se aplicaría a pacientes en coma, con daño
cerebral, en algunas condiciones psiquiátricas, y en retraso mental.

Adujo que los beneficios a la sociedad serían
grandes, el dinero previamente consagrado al cuidado de “vida del sin
sentido” se encauzaría a aquellos que más lo necesitaran.

Los periódicos y películas se unieron formando
la opinión del público alemán.

El Ministerio de Justicia describió la
propuesta “como lo que haría posible para los médicos acabar con las
torturas de pacientes incurables, en los intereses de verdadera humanidad”( 38). Y los ahorros redundarían en  las personas
alemanas si el dinero ya no se tira con el inválido, el incurable, y
“aquellos en el umbral de vejez.”

El primer caso conocido de la aplicación de
esta propuesta en ese momento aceptada involucró “el Bebé Knauer.” El padre del niño pidió del propio Adolph Hitler que a  su hijo
se le permitiera la  muerte porque él era ciego, con atraso mental y
sin  un brazo y una pierna. Hitler derivó el
caso  a su médico personal, Karl Brandt, y en 1938 la demanda se concedió.

Durante los próximos meses, se establecieron
los medios prácticos por los que podrían concederse tales “muertes de
misericordia” a otros niños que no tenían ninguna perspectiva para la
vida.

El hospital a Eglfing-Haar, bajo la dirección de Hermann
Pfannmuller, M.D., dejó sin
alimentos a muchos de los niños inválidos a su cuidado hasta que ellos
murieran de “causas naturales.”

Otras instituciones siguieron el ejemplo, algunos
privaron a sus pacientes pequeños de calor,  en lugar de la comida.

A los médicos que no estaban de acuerdo con lo
que les pedían se les decía que ellos no los estaban matando sino simplemente
deteniendo el tratamiento y  “permitiendo que la naturaleza siguiera
su curso.” (31)

Con el tiempo Pfannmuller
preparó Hungerhauser (la inanición para el anciano).

A finales de 1941, la eutanasia era
simplemente “rutina del hospital normal.”

Al final de 1939, Hitler
firmó esta carta:

“Reichleader Bouhler y Dr. Brandt se comisionaron para extender la autoridad de los médicos para ser designados  responsablemente
para que pudieran conceder una muerte
de misericordiosa a los pacientes que, según el juicio
humano, están incurablemente
enfermos según la evaluación más crítica del estado de sus enfermedades.” (31)

No se pidió que los médicos participaran,
simplemente era  una cuestión privada entre el médico y su paciente (o la
familia si el paciente fuera incapaz de hablar).

Brandt testifica en Nuremburg
después de la guerra:

“El motivo era el deseo de ayudar
a individuos que no podían ayudarse y podrían estar
prolongando sus vidas así en tormento. … Citar Hipócrates hoy es proclamar: que nunca debe darse veneno a los inválidos y las personas con gran
dolor. Pero cualquier
médico moderno que hace tan
retórica esa declaración
es un mentiroso o un hipócrita. … Yo nunca pensé que estaba haciendo algo mal, sino que estaba
abreviando la existencia
torturada de tales criaturas infelices”.
(39)

Hubo internistas que ayudaron a vaciar los
hogares para ancianos. Luego algunos médicos salieron a la calle, sacaron de
sus hogares a muchos viejos y discapacitados y los mataron. Para 1945 estos
médicos habían eliminado, incluso, a muchos veteranos de la Primera Guerra
Mundial.

Pocas personas saben que los médicos que
participaban en el “Programa Alemán de Eutanasia” lo hacían
voluntariamente. Algunos abandonaron el programa sin que sufrieran represalias.
Por supuesto que Hitler aprobaba todo e incluso ejercía presiones específicas,
pero fueron los médicos los que lo iniciaron.

Hitler, inspirándose en esto, después de la matanza eugénica de casi 300.000 alemanes arios considerados
“defectuosos”, aprovechó sus cámaras de gases y procedió a la
eliminación de las razas “defectuosas”. Así, destruyó una raza entera
de gitanos, seis millones de judíos, y quizá casi todos los polacos, rusos y
europeos que fueron capturados.(40)

La eutanasia enlos  países bajos

Los primeros casos de eutanasia  en los
Países Bajos en los años setenta eran supuestamente voluntarios.  Hoy, no
hay ningún límite  en  la categoría de pacientes  para
eutanasia.

1. Los bebés recién nacidos,  inválidos,
tienen un  riesgo muy alto.

2. Los Infantes prematuros, o aquellos con espina bífida
son a menudo candidatos para la muerte por inanición o deshidratación.

3. Les niegan a menudo vida que ahorra tratamiento
médico, sólo debido a sus invalideces y la presunción
que ellos tendrán “sin oportunidades”.

4. A algunos se dan inyecciones letales.

5. Un riesgo similar existe para el enfermo mental. Una
familia encontró a su familiar, paciente de Alzheimer
comatoso después de una semana en un geriátrico. Había sido deshidratado
deliberadamente. La familia lo llevó inmediatamente a un hospital en
donde  le administraron fluidos intravenosos. Hoy, después de meses vive
todavía.

6. Ni siquiera las personas completamente saludables pero
deprimidas están seguras. Los médicos a favor de la eutanasia siempre parecen
listos para recomendar o conceder una demanda para la muerte, aún cuando el
paciente es el que decide.

¿Cómo podemos nosotros  creer que todas
éstas son muertes voluntarias?

Un recién nacido no puede ofrecer consentimiento
a algo, mucho menos a su propia matanza.

La ley debe proteger al enfermo mental
cuyo  consentimiento se atenúa por su enfermedad, y para quien la
tentación de aceptar la eutanasia puede ser un síntoma más de su enfermedad.

Antes de las 1973, la eutanasia era ilegal en
los Países Bajos.

Por ese año, se arrestó a un médico por matar a
la madre, enferma terminal, con morfina. La corte le
dio una pena en suspenso de una semana en cárcel y la probation
de un año.

Esto estableció un precedente, y las cortes
dictaron un conjunto de pautas que permitían a los  médicos ayudar a un
paciente a cometer suicidio, como requerir ciertas consultas, insistiendo que
el paciente debe estar padeciendo una enfermedad terminal,
y que él debe pedirlo.

En 1984, la Sociedad Real de
Medicina emitió “las reglas de conducta cuidadosa” para la eutanasia.
Éstos requirieron al médico informar al paciente su condición, consultar a sus
parientes más cercanos (a menos que él lo objetara), consultar a  otro
médico por lo menos, guardar archivos escritos, y, en el caso de un niño,
obtener el consentimiento de los padres o tutores.

En 1985 una corte dejó caer  el requisito
de la  “enfermedad terminal” en un
caso que involucra a una muchacha joven con esclerosis en placas. Mientras su
enfermedad era incurable, no había ninguna razón por qué ella no pudiera vivir
indefinidamente. (En un caso más reciente una mujer que era absolutamente
saludable pero sufría de depresión severa había solicitado eutanasia en su
demanda.)

Se había puesto rutinario a “eutanizar”  a los bebés nacidos en los finales de
1980,  con impedimentos, como espina bífida.

Tres enfermeras en Amsterdam
mataron a varios pacientes comatosos sin consentimiento.

Ellas fueron declaradas culpables, pero no de
homicidio
, sino por no  consultar a un médico.

En 1990, médicos en los Países Bajos estaban envueltos
en 11.800 muertes, o 9% de todas las muertes en el país. De éstos, la mitad se
etiquetó “eutanasia involuntaria activa”, es decir, el paciente se
mató sin su consentimiento. En
1995, el Parlamento legisló estas decisiones judiciales. (41)

Aspectos eticos, morales y religiosos

Etimológicamente,
la palabra
“ética” deriva del
griego ethikós, una voz
usada, entre otras cosas, para designar el carácter o modo de ser de una persona adquirido por hábitos.

La Ética se expresa como un deseo de cumplir con nuestro deber
solidario para con nuestros semejantes.

Las leyes,  los códigos de ética y deontológicos son disposiciones generales que rigen para
todos los integrantes de la sociedad; por encima de las codificaciones, leyes y
reglamentos, el hombre actúa respondiendo a los mandatos de su conciencia.

Ética y Deontología consagran el derecho del
hombre a ser atendido y respetado según normas de igualdad, respeto y justicia
acordes con la dignidad humana.

El disfrutar
del más alto nivel alcanzable de salud es uno de los derechos fundamentales
de cada ser humano sin ninguna
distinción de raza, religión, creencia política, condición económica o social.

La Declaración
de Tokio (1975) señala que ” la misión
del médico es velar por la salud de la
humanidad, sus conocimientos y su conciencia deben dedicarse a la realización de esta misión…”

La problemática médica asienta
en los 4 postulados que fueran enunciados en 1979 por Beauchamp y Childress en el libro”
Principles of Biomedical Ethics”:

No
Maleficencia (No hacer daño), o “Primun non nocere”

Beneficencia (Hacer
para nuestros semejantes lo que haríamos para nosotros mismos)

Autonomía (Respetar el derecho inalienable de
todo ser humano para decidir por sí, para sí y sobre sí mismo)

Justicia (Todos somos iguales ante la ley
asumiendo que nuestros derechos terminan donde comienzan los del semejante).

El contexto histórico de la declaración de las
Naciones Unidas

Deberíamos volver al año 1948,  en que fue
bosquejada la
Declaración de las Naciones Unidas,  para entender cómo
este documento se juzgó necesario para  la vida.

1948 era la consecuencia de la segunda Guerra
Mundial. Casi todo Europa había sido asolada. La
pérdida de vida era inconcebible. Pero la pérdida de vida no empezó en los
campos de batalla, ni con el ruido de ejércitos o los actos de saboteadores.
Empezó en los vestíbulos de medicina, con los hechos de
“misericordia,” o eutanasia.

Más de 100.000  pacientes alemanes fueron eutanizados durante el Segunda Guerra Mundial.

Esas matanzas resolvieron el
“problema” de pacientes no deseados en la  Alemania nazi.

El problema de los  “carenciados” en otras áreas (política, vida social,
etc.) también fue resuelto matando.

Cuando matar se vuelve una  solución:

SI HOY ACEPTAMOS LA MATANZA INTENCIONAL
DE UN PACIENTE COMO UNA SOLUCIÓN PARA UN PROBLEMA, ENTONCES MAÑANA
ENCONTRAREMOS CIEN PROBLEMAS PARA LOS QUE MATANDO,  TAMBIÉN SE ACEPTARÁ
COMO UNA SOLUCIÓN.

Esta destrucción brutal y dispendiosa de
la  vida humana durante la segunda Guerra Mundial incitó  a las
naciones del mundo para concebir  un documento que protegería a los seres
humanos de las violaciones similares en el futuro.

La
Declaración,
hace del ser humano su hecho explícito, y hace  de su protección una meta
universal. Ese es el documento.

Juan Pablo II, en su encíclica “El Evangelio de la Vida”  define la Eutanasia como:
“Adueñarse de la muerte, procurándola de modo anticipado y poniendo así fin
“dulcemente” a la propia vida o a la de otro”. (16)

Se considera esto como una “cultura de la
muerte” que se ve en las sociedades del bienestar, caracterizadas por una
mentalidad eficientista, que va en contra de los
ancianos y los más débiles, caracterizadas como algo gravoso e insoportable,
aisladas por la familia y la sociedad, según lo cual una vida inhábil no tiene
ya valor alguno.  Y vuelve a definir la Eutanasiacomo
una “acción o una omisión que por su naturaleza y en la intención causa la
muerte, con el fin de eliminar cualquier dolor “situada en la intención y los
métodos usados”

La
Iglesia Reformista
Holandesa ha adoptado una política- explicada en su publicación “La Eutanasia y el
Ministerio”- que no impide quitarse voluntariamente la vida, cuando la
enfermedad la vuelve intolerable.

La elección misma que se hace de las palabras
indica la sensibilidad que demuestran los sacerdotes para establecer la
diferencia entre este tipo de muerte y el suicidio de tipo ordinario o zelfmoord, que literalmente se traduce como asesinato de sí
mismo. (1)

En términos de una teoría Utilitarista  de
los derechos, la Eutanasia
se nos muestra como una opción más práctica en  el caso de que se nos
presente una existencia marcada por el dolor y sin posibilidades de
felicidad.  Desde esta perspectiva, la eutanasia es buena dados los dolores
que se le quitan a quien los está sufriendo, se disminuyen los daños a la
sociedad y se termina con una  “carga”  para la familia.

Para la Sagrada Congregación
para la Doctrina
de la Fe el tema
de la eutanasia se presta muchas veces a confusión. Esto se debe a la
complejidad de algunas situaciones médicas y a la imprecisión con que muchas
veces se manejan los términos

Por todo ello es importante aclarar la enseñanza
de la Iglesia
Católica sobre este tema contenida en la Declaración
sobre la eutanasia de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe.

Como ya se ha explicado el sentido de ciertos
términos importantes de este documento, en este artículo concentraremos nuestra
atención solamente en el último párrafo antes de la conclusión del mismo. El
párrafo en cuestión dice así:

“4. Ante la inminencia de una muerte
inevitable, a pesar de los medios empleados, es lícito en conciencia tomar la
decisión de renunciar a unos tratamientos que procurarían únicamente una
prolongación precaria y penosa de la existencia, sin interrumpir sin embargo
las curas normales debidas al enfermo en casos similares. Por esto, el médico
no tiene motivo de angustia, como si no hubiera prestado asistencia a una
persona en peligro.”

El documento aquí está terminando de explicar la
aplicación de los principios generales de los “medios
desproporcionados” y de los “medios proporcionados”. Nos
concentraremos en explicar las frases resaltadas:

“Ante la inminencia de una muerte
inevitable, a pesar de los medios empleados…” Obsérvese que la
inminencia de la muerte de la cual se habla aquí ocurre a pesar de los medios
empleados y no por causa de retirar unos medios o por emplear otros medios
(letales), ambos actos serían eutanásicos y por tanto
moralmente graves.

La
Declaración
se está refiriendo aquí a una situación en la cual la inminencia de la muerte
se presenta inevitablemente no importa qué se haga. Sólo en esa situación es
lícito llevar a cabo lo que dice la siguiente frase de este párrafo, la cual
examinamos a continuación.

b. “… es lícito en conciencia tomar la
decisión de renunciar a unos tratamientos que procurarían únicamente una
prolongación precaria y penosa de la existencia…”

Los tratamientos a los que se refiere la Declaración
aquí son los que este mismo documento anteriormente llamó “medios
desproporcionados”, es decir, medios que sólo le infligen al enfermo
cargas graves (en términos de dolor y sufrimiento) mayores que los beneficios
que se suponía le iban a proporcionar.

Pero lo importante aquí es observar que lo único
que estos tratamientos en este caso pueden procurar es una prolongación
precaria y penosa de la existencia. Es decir, y esto es de crucial importancia,
los adjetivos precaria y penosa se refieren a la
prolongación de la existencia del enfermo, no a la existencia misma.

Es decir, lo que se considera inútil o
inservible, no es la vida del paciente, sino los medios que se han utilizado
sobre él, los cuales, en este caso, lamentablemente, no han servido para
curarle ni para mantener su vida sin sufrimientos graves.

En otras palabras, no es lo mismo decir:
“podemos retirar unos medios que sólo procuran una prolongación precaria y
penosa de la existencia”; que decir: “podemos retirar unos medios que
sólo procuran una prolongación de una existencia precaria y penosa”.

La diferencia puede lucir sutil, pero es
realmente abismal y distingue a dos concepciones radicalmente opuestas de la
vida humana.

En esas circunstancias es lícito retirar dichos
medios. En otras ocasiones, en las que el intenso dolor persiste,
independientemente de los medios utilizados, es lícito proporcionarle al
enfermo, si no hay otra alternativa, analgésicos adecuados, siguiendo los
principios morales presentados en esta misma declaración.

c. “… sin interrumpir sin embargo las curas
normales debidas al enfermo en casos similares.” Las “curas
normales” se refieren, entre otras cosas, a la atención higiénica, a la
ventilación y al agua y la alimentación que todo enfermo necesita. Éstas forman
parte de los “medios proporcionados” que no le deben ser retirados al
enfermo. En las últimas décadas se ha discutido mucho si el suministro de agua
y alimentos por medios intravenosos o por tubos constituye un “medio
desproporcionado” y que por tanto se puede retirar.

El Catecismo de la Iglesia Católica,
número 2279 enseña lo siguiente: “Aunque la muerte se considere inminente,
los cuidados ordinarios debidos a una persona enferma no pueden ser
legítimamente interrumpidos. Los cuidados paliativos constituyen una forma
privilegiada de la caridad desinteresada. Por esta razón deben ser
alentados.”

La
Declaración
sobre la eutanasia del Vaticano nos enseña: “…según la doctrina
cristiana, el dolor, sobre todo el de los últimos momentos de la vida, asume un
significado particular en el plan salvífico de Dios;
en efecto, es una participación en la Pasión de Cristo y una unión con el sacrificio
redentor que Él ha ofrecido en obediencia a la voluntad del Padre. No debe pues
maravillar si algunos cristianos desean moderar el uso de los analgésicos, para
aceptar voluntariamente al menos una parte de sus sufrimientos y
asociarse así de modo consciente a los sufrimientos de Cristo crucificado (cf.
Mateo 27:34)”. (8) (14.1) (14.2) (29) (30)

Otro tópico a tener en cuenta es el uso de los Analgésicos.

Es moralmente lícito usar analgésicos para
aliviar dolores agudos, aún en el caso de que abrevien la vida del paciente
moribundo. Es aliviar un dolor severo y el aceleramiento de la muerte es sólo
un efecto colateral anticipado.

Proporcionar el analgésico está permitido. (34)

Para Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe es moralmente lícito usar
analgésicos para aliviar dolores agudos, aún en el caso de que abrevien la vida
del paciente moribundo.

Es aliviar un dolor severo y el aceleramiento de
la muerte es sólo un efecto colateral anticipado.

Proporcionar el analgésico está permitido.

El propósito debe ser aliviar el dolor; no
eliminar al doliente.

La
visión islámica.

La guía dada al primer hombre, el profeta Adán
hasta el último profeta Muhammad tiene un
acercamiento completamente diferente a la vida.

Seguir sus principios básicos en los que sus
verdaderos creyentes piensan y actúan son:

1. El hombre no se ha dado vida, la vida se la ha
dado  Alá, el Creador.

2. Alá proporciona amor y nutrición cuidadosa a
toda la existencia en el universo (incluso los seres humanos) momento a momento
y da ventura para el desarrollo pleno. (23)

“La alabanza sólo es
a Alá – Señor de todos los
Seres.”
(22)

El hombre es el último y más noble eslabón en
el proceso de evolución creativa en la tierra. Alá ha hecho un arreglo
cuidadoso y prolongado para él, creándolo. Por consiguiente el hombre no solo
debe comer y beber para vivir simplemente un corto momento en la tierra y
extinguirse para siempre. (24)

¿Hay una vida de ahora en más en qué la forma
presente de la vida humana desaparece para asumir un todavía la forma todavía
más alta como recompensa? ¿Todos son premiados o el castigo es directamente una
reacción a las propias acciones de uno?

Alá ha dado cuatro tipos de guías.

1. La primera es la Guía de los Instintos
innata de la vida animal.

2. La segunda es la Guía de Sentidos que
proporcionan a los animales y los seres humanos ver y oír, saborear, sentir los
olores por medio del olfato.

3. El tercer tipo es el Hidayah
(guía) de la Razón,
una fuerza directriz proporcionada al hombre que abre para él una vista
interminable de progreso.

4. La cuarta el Hidayah
es la de la
Revelación Divina. Es un principio sin distinción.

Los cuatro Hidayah
prohíben la acción del suicidio y o del asesinato, llegan en una actitud
convergente a la conclusión siguiente como se presentan en el Corán:

Suicidio

Los estados del Corán:

“Ni matar o
destruir,  Alá ha sido Muy
Misericordioso”. 
(20)

Y un Hadith del
Profeta Santo le cuenta a dos compañeros que estaban con tal dolor por las
lesiones recibidos que perdieron el valor y se
mataron. Por  respeto a un compañero el Profeta Santo mencionó que Alá
dijo:

 “Mi sirviente se acercó a mí y para
que yo busque un paraíso ilegal para él.”
Sobre el otro, quién era un guerrero distinguido,
el Profeta Santo dijo:

“A pesar de los
grandes hechos desplegados
por este hombre y que en un solo acto borró
todos sus servicios en la causa de Alá y lo condenó al infierno.”
(21)

Por
estos mensajes es evidente que el suicidio se prohíbe absolutamente en Islam.

Asesinato

La vida humana se otorga gran respeto en Islam.
Los humanos son las más nobles de todas las criaturas. (23) La vida humana es
considerada inviolable, por consiguiente:

“No será tomada una vida ­ que Alá ha hecho
sagrada ­ por ninguna  causa.”(25)

“Si un hombre mata a un Creyente
intencionalmente, su recompensa es el Infierno, para morar en él (para
siempre); y la ira y la maldición de Alá están en él, y un castigo terrible ha
sido preparado para él”. 

Eutanasia en los
Distintos Países – Legislaciones

A. Eutanasia en Colombia.

Los derechos del paciente, son reconocidos por la ley
Colombiana a través de la resolución 13437 de Noviembre 1 de 1991, y se pueden
tomar como criterio moral de la ética del morir.  Y el contenido que tiene
esta resolución, supone una serie de exigencias que han de ser realizadas por
parte de la  sociedad: Atención al moribundo para aliviar el dolor y
prolongarle la vida; estar verdaderamente informado sobre su enfermedad;
conocer y recibir explicaciones sobre costos de su tratamiento; derecho a que
su voluntad personal sea respetada, todo a través de un comité de Ética
Hospitalaria.

Según Kant
“… se debe reconocer algo al ser humano, el derecho a que se le
reconozca la posibilidad de disponer de su propia vida en situaciones
especiales simplemente por la dignidad  que éste puede tener
“.

B. El derecho y la eutanasia en Australia y Nueva Zelandia

B1. Introducción

Eutanasia o “misericordia que mata” ha
sido un tema caliente en Nueva Zelanda y Australia en recientes tiempos. La
eutanasia se refiere a acabar la vida de alguien de padecer una enfermedad
incurable, una enfermedad que causa dolor insoportable.

B2. Los argumentos
seculares

Los defensores de eutanasia defienden que da
alivio o que evitarla da un  prolongado el sufrimiento, y surge del
derecho humano controlar la propia vida de uno y morirse con dignidad. Ellos
también demandan que la calidad de vida es más importante que su cantidad, y
que no hay ningún punto prolongando una vida que ya no puede lograrse nada.
Acabando la vida podría ahorrarle vida a alguien con necesidad de un órgano
vital, y salvaría a la familia y amigos de la carga y el trauma de tener que
querer a un inválido.

Estas preocupaciones se han resaltado en
tiempos modernos debido a las nuevas tecnologías médicas y procedimientos que
pueden guardar a las personas “vivas” de manera nunca soñada antes y
debido a los costos crecientes de cuidado médico. Puede ser ahora difícil decir
en que fase una persona deja de estar viva y muere en el sentido real de la
palabra. También es duro decidir si merece la pena cuando ellos realmente no
quieren incluso estar vivos, y cuando los recursos pudieran usarse para ahorrar
la vida de otra persona.

La eutanasia es un extremo mientras prolongar
la vida a través de apoyo es otro. En la era presente de materialismo, los dos
se practican como una mala moda. Para el rico “influyente” su vida es
prolongada utilizando sistemas de apoyo de vida mientras las personas pobres
que no pueden permitirse el lujo de pagos del hospital y aquellos que no son
“importantes” sus vidas se toman en una súplica para el alivio de sus
sufrimientos. Eutanasia.

Que manteniéndose el apoyo de la vida están manoseando el curso y tiempo de la muerte natural. Los
que trabajan en estas dos prácticas dan la idea que el hombre es amo de todo en
este mundo. La creencia de un materialismo secular es “no hay ningún Dios pero
el Hombre…”.

El hombre tiene la libertad y la capacidad
para idear todas las reglas y regulaciones en su vida. El hombre es el Amo y
Señor de los mundos. Otra creencia que dirige todas las decisiones y
actividades del materialista secular es que no profesa ninguna creencia en la
vida y la muerte. El hombre tiene que pensar, planear  y solo actúa para
el tiempo corto de vida en este mundo.

Los Derechos del enfermo terminal
fueron analizados por la
Asamblea del Poder Legislativo el 25 de mayo de 1995,
análisis que se repitió el 20 de Febrero de 1996.

El Acto original de enmienda será determinado
por la administración australiana e informado por el boletín oficial.

El Gobierno ha puesto a disposición los
documentos siguientes publicados por la Asamblea del Poder Legislativo:

Extractos del Registro Parlamentario de los
Debates de la Asamblea
del Poder Legislativo para el “Respeto para la Vida Humana” y los
“Derechos del Paciente Terminal” del martes 20 de Febrero de 1996 donde se
resaltaron las enmiendas de 1995.

C. Eutanasia y las Naciones Unidas:

La Declaración Universal de Derechos Humanos

La Declaración Universal de los Derechos Humanos de Las Naciones Unidas
de  1948  es un documento notable. Representa la primera vez en
la historia humana en que las naciones del mundo estaban de acuerdo,
“Todos tenemos el derecho a la vida,  a la libertad y a la
seguridad de las personas” (Artículo 3). Mientras nosotros estamos lejos
de afianzar estos derechos para todos, el objetivo está claro.

Aunque todas las religiones aceptan  el
derecho la vida, la
Declaración no presume fundamento religioso, ni el Artículo 3
cuenta con fe religiosa. En cambio, el Preámbulo de la Declaración
pone el desafío simplemente a la humanidad, nosotros debemos reconocer la
dignidad inherente y los derechos iguales y inalienables de todos los miembros
de la familia humana.. Se instruyeron  a las naciones miembro de la
ONU para publicar  ampliamente la Declaración, y
anunciarla, sobre todo en escuelas, para que fuera una inspiración continua a
todos los ciudadanos.

Hoy, muchos estados miembros de la ONU han legalizado aborto, la
destrucción intencional (de hecho, la matanza) del niño en útero, el miembro
más vulnerable de la familia humana. Esto es, por supuesto, una violación
gruesa de derechos humanos, específicamente el derecho a la vida de ese niño
cuya dignidad y derechos son tan inalienables como los  de todos los otros
seres del humano viviente. ¿Hemos oído hablar nosotros las protestas de los
Naciones Unidas la
Asamblea General de esta afrenta a su Declaración Universal?
No ninguna.

Ahora, algunos países  miembros, o
jurisdicciones dentro de ellos, están al borde de legalizar eutanasia. Ésta
también es una violación directa de la garantía de la Declaración del
derecho a la vida. Todavía ninguna palabra de la ONU. (19)

Un comité del gobierno  encabezado por el
Abogado General holandés, inspeccionó la práctica de la eutanasia en Holanda
durante el año 1990 y otro informe del año 1995.

Para 1995, el gobierno holandés informó que
la  eutanasia (por su definición) se había aplicado en “sólo”
2.4 por ciento de todas las muertes (30 % de aumento con respecto al año 1990,
donde encontró la eutanasia en el 1.8 por ciento de todas las muertes).

Pero por normas internacionales, la eutanasia
constituyó casi 20 por ciento de todas las muertes en los Países Bajos porque
la definición internacional incluye casos de suicidio ayudado (0.3 por ciento),
administración de drogas letales sin el consentimiento del paciente (0.7 por
ciento), alivio de dolor intensificado con por lo menos intento parcial para
acelerar muerte (2.9 por ciento), y decisiones del no-tratamiento con la
intención explícita de acelerar muerte (13.3 por ciento). Para 1995, había casi
26.600 casos de eutanasia, y sólo 13.300 tenían la demanda del paciente.

Un cambio en la ley holandesa hace posible hoy
para un médico acabar la vida de un paciente si el médico se rige por lo
escrito en “las pautas,” como obtener una segunda opinión (aunque no
necesariamente de expertos de salud mental o especialistas de cuidado de
paliativo), y completando una encuesta. La nueva ley protege a médicos que
matan a sus pacientes, no pacientes que son muertos  por médicos.

D. Eutanasia en usa relación con el aborto –
proyecto en contra.

Conexión entre el aborto y la eutanasia

La decisión del Tribunal Supremo de los
Estados Unidos en 1973 al legalizar el aborto a nivel nacional se basó más bien
en un criterio de ‘calidad de vida’: el niño no nacido no es una persona en el
sentido ‘significativo’ o ‘pleno’, dijeron los jueces.

“Uno de los argumentos que se utilizan para
tratar de legalizar la práctica de la eutanasia es un asunto privado entre el
paciente y su médico, el mismo argumento que se utilizó para legalizar el
aborto años atrás. (7) Esto demuestra como la mentalidad antivida,
la base de la legalización del aborto, también lleva a la eutanasia.

En marzo de 1996, el Tribunal de Apelaciones de
San Francisco, que tiene jurisdicción sobre varios estados, derogó una ley del
Estado de Washington que prohibía el suicidio asistido por médicos. Menos de un
mes después, el Tribunal de Apelaciones de Nueva York,
que también tiene jurisdicción sobre varios estados, también aprobó el suicidio
asistido por médicos. Es
importante indicar que ambos fallos muestran la relación entre el aborto y la
eutanasia.

La Asociación Médica Americana (AMA) ha sido mucho tiempo conocida
por su posición de en pro del aborto. Como resultado, el Movimiento Provida ha estado a menudo enfrentado directamente y en
desigualdad de condiciones aquella organización poderosa e influyente con los
médicos de USA.

Como el problema de la eutanasia, el suicidio
médico – asistido, ha estado a la vanguardia del conflicto.

La
AMA ha
tomado una posición fuerte en este asunto polémico.

Redactaron un informe que considera suicidio
(no punible) a la muerte médico-asistida. En este informe, el AMA declaró,
“Hay, para abreviar, evidencia de la necesidad de asegurar que todos los
pacientes tengan acceso a una asistencia de calidad en los cuidados paliativos,
para no interpretar en ciertos casos la necesidad del suicidio médico-asistido.

“La AMA es totalmente consciente que los médicos
realizan un acto crucial en la curación salvando vidas. Aceptando un papel
doble de tomar la vida mientras la protegen al mismo tiempo. Así se dañaría la
sagrada confianza que existen entre un paciente y su
médico.

Así el AMA ha anunciado recientemente la
aplicación del “Reglamento para la Ética”. La meta de esta entidad será educar
al 10% de sus miembros médicos (estimó que puede llegar a 20.000) en el cuidado
y asistencia con métodos paliativos. Más allá, ellos creen que proporcionando
tratamientos alternativos responden a la vida y limitan las demandas por las
prácticas de eutanasia.

Este nuevo proyecto será encabezado por Linda Emanuel, Profesora de Bioética de Harvard.
El programa piloto a dos años es reforzado por una donación de 2 millones de
dólares concedidos por la Fundación Robert Wood – Johnson.

Irónicamente, esta fundación también se conoce
bien por el fondo en pro del aborto.

Sin embargo, además de ayudar, el Instituto para
la Ética, ha organizado otro proyecto en los cuidados paliativos.  El
mayor consultor en este último emprendimiento es Carlos F. Gómez, MD, PhD. un nativo de La Habana, Cuba.  (27)

Este Profesor es actualmente Auxiliar de
Medicina en la Universidad
del Colegio de Médicos de Virginia. Su papel mayor con el Instituto será como
un portavoz y el portavoz público. Él también aconsejará al Profesor Emanuel y otros en su organización y planes del futuro.

Esta nueva posición le exigirá al Dr. Gómez
conmutar una semana de su trabajo para trasladarse a Chicago desde Charlottesville, Virginia. Esto le obligará a hacer
malabares ante sus responsabilidades de enseñanza, asistencia a sus pacientes e
incluso en su relación familiar.

“La ordena me sorprendió y la interpreto
cómo una posición fuerte que la
AMA asumió en el tema eutanasia. Yo no creo que ellos quieran
ser reconocidos como ejecutores de la justicia,” dijo Dr. Gómez.

Siente que esto ayudará en el suicidio del
enfermo médico – asistido y particularmente reformará los métodos legales
referidos al cuidado de la salud que dan en los análisis costo-beneficio un
problema mayor. “Descartar este tema, este momento, sería completamente
demente,” dijo.

Según Gómez, la ignorancia y el miedo están
manejando el debate de la eutanasia. Su meta es educar a más médicos a las
alternativas al suicidio doctor-ayudado. Esto será hecho dirigiendo reuniones
regionales para profesionales en toda la Nación. Durante
estas reuniones el Dr. Gómez y otros proporcionarán entrenamiento intensivo en
el control del dolor, los cuidados paliativos y el alivio de miedos. Espera que
los médicos así educados informarán a sus colegas y comunidades respectivas que
consideran a los cuidados paliativos como eficaces en todos los casos.

La
AMA es
consciente de muchas de sus limitaciones y de los médicos con respecto al dolor
y los cuidados paliativos.

En un informe la AMA declaró, “La entrega
de asistencia y el alivio adecuado del dolor  es “groseramente inadecuado”
hoy, y los esfuerzos por hacer tales  cuidados universalmente disponibles
y efectivos no han tenido éxito todavía.”

El Dr. Gómez agregó, “Nosotros tenemos
muchos evidencia documentada ahora que un régimen de drogas agresivas pueden
proteger a los pacientes agonizantes eficazmente del dolor. Los Médicos no
tendrán problemas al prescribir la medicación si tienen cuidado y documentan
sus acciones.”

Con respecto a cómo sus esfuerzos afectarán a
los pacientes directa-mente, Gómez dijo, “Algo nosotros podemos hacer para
educar a los médicos sobre las necesidades de los pacientes. Nosotros les
enseñaremos a discutir el modo de atacar el dolor y los tratamientos
alternativos factibles para aquellos. Durante el proceso de la agonía, un
médico debe estar atento y debe sostener a sus enfermos. Nosotros esperamos
tener un impacto muy directo en las “vidas” de los pacientes.” Gómez
especuló que los próximos cinco o seis años dirán si tienen éxito.

La
AMA ha
mirado, con gran interés, el suicidio médico asistido que se practica en los
Países Bajos y pretende extenderse para incluir a la eutanasia incluso sin el
conocimiento o su consentimiento formal.

La
AMA no
quiere ver una repetición de esta situación en América. Holanda ha mostrado que
en una oportunidad un médico ha aceptado el hecho que él puede acabar con la
vida sin regla o regulación que proteja al público.

Era natural que la AMA reclutara al Dr. Gómez.
Este médico recibió un Premio de Robert Wood Johnson Association
en 1994 para desarrollar durante cuatro Estudios Generales para desarrollar un
plan de cuidados paliativos y un el método de instrucción para los estudiantes
médicos en la Universidad
de Virginia. Es coautor de un libro con el Dr. Steven
Millassobre la regulación de la muerte: “la Eutanasia y el Caso de
los Países Bajos”. Son  Protocolos para tratamientos que propendan a
sostener la vida.

Además tiene una extensa experiencia como médico
tratante al lado de la cama de pacientes agonizantes.

Gómez y otros se sienten que educando a 20.000
doctores en dos años es “ambicioso pero loable” emprenderlo el
desafío.

Le convence que cuando se ofrece a los pacientes
una alternativa razonable, ellos rechazarán eutanasia. “El otro lado está
dominado por el miedo y la ansiedad,” dijo Dr. Gómez. “Cuando usted
ataca al temor directamente, saca el valor para los argumentos del otro.”
(27)

Se espera que el programa sea puesto en marcha
en seis a ocho meses. Tomará esa cantidad de tiempo para entrenar a los
portavoces necesarios y conseguir organizar las cosas. Es muy pronto decir si
el Instituto será involucrado patrocinando y promoviendo legislación anti-eutanásica en el nivel
estatal o nacional. Sin embargo, el Instituto para la Ética planea una voz
poderosa que hable en este problema, una voz poderosa y
influyente en las comunidades médicas de América.

E. Eutanasia en España

Análisis jurídico de la eutanasia (36)

Desde un punto de vista legal la eutanasia activa directa está penada
por la Ley y no
está permitida por ningún código ético ni deontológico.

En nuestro ordenamiento jurídico sería, en cualquier caso, un
homicidio, y en el caso de que el médico proporcione los medios adecuados al
enfermo, podría considerarse como inducción o cooperación al suicidio, recogido
en el Código penal, en su artículo 143 del Título I, relativo al homicidio y sus
formas.

Art. 143.

1. El que induzca al suicidio de otro será
castigado con la pena de prisión de cuatro a ocho años.

2. Se impondrá la pena de prisión de dos a cinco años al que coopere
con actos necesarios al suicidio de una persona.

3. Será castigado con la pena de prisión de seis a diez años si la
cooperación llegara hasta el punto de ejecutar la muerte.

4. El que causare o
cooperare activamente con actos necesarios y directos a la muerte de otro, por
la petición expresa, seria e inequívoca de éste, en el caso de que la víctima
sufriera una enfermedad grave que conduciría necesariamente a su muerte, o que
produjera graves padecimientos permanentes y difíciles de soportar, será
castigado con la pena inferior en uno o dos grados a las señaladas en los números
2 y 3 de este artículo.

La nueva redacción del Código penal (Ley orgánica 10/95, de 23 de
noviembre) en el apartado 4 del artículo 143 recoge el caso concreto que nos
ocupa «el que causare o cooperare activamente con actos necesarios y directos a
la muerte de otro, por la petición expresa, seria e inequívoca de éste, en el
caso de que la víctima sufriera una enfermedad grave que conduciría
necesariamente a su muerte, o que produjera graves padecimientos permanentes y
difíciles de soportar, será castigado con la pena inferior en uno o dos grados
a las señaladas en los números 2 y 3 de este artículo». Supone la incorporación
de esta situación al nuevo Código penal, en la que la pena es sensiblemente
inferior al resto de las circunstancias.

El testamento vital se utiliza en España y otros países

Se conoce con la expresión «testamento biológico» y deriva de la
expresión inglesa “living will”. Surgió
como consecuencia del incremento de pacientes ancianos con enfermedades
crónicas y sin posibilidades de recuperaci6n y la controversia que suponían la
aplicación y mantenimiento de medidas terapéuticas extraordinarias, que en
muchos casos incrementaban el sufrimiento del paciente.

El testamento vital es un documento escrito,
preparado por el sujeto mientras es mentalmente competente, en el que se
especifican los tratamientos que no deben ser iniciados o interrumpidos en caso
de que la persona, afectada por una enfermedad incurable en fase terminal, sea incapaz de tomar por sí misma las decisiones
necesarias.

La formula del testamento vital apareció en
Estados Unidos durante la década de los años setenta, con la adopción de la Ley sobre la Muerte Natural
(Natural Death Act),
aprobada
por el estado de California, en 1976. Esta ley introdujo una modificación, en
el sentido de reconocer el derecho de la persona adulta, con capacidad de
decisión, a dar instrucciones escritas a su médico para interrumpir o retirar
procedimientos de mantenimiento de la vida ante una situación terminal. Surgió fundamentalmente a instancias de los
administradores y médicos hospitalarios ante el alarmante incremento de
demandas de responsabilidad civil en su contra. A partir de entonces la
práctica totalidad de estados americanos fueron adoptando legislaciones más o
menos similares.

El desarrollo de la Natural Dentó
Act
ha contribuido a su expansión por diferentes
países europeos, en los que numerosas asociaciones promueven su difusión como
medio de limitar las prácticas de encarnizamiento terapéutico, devolviéndole al
sujeto el control sobre su propia muerte. Sin embargo, en estos países no está
reconocido ni sancionado por la ley y carece de estricto valor legal. Como
rasgos comunes, estas legislaciones exigen para la validez del testamento vital
que sea un documento firmado ante testigos independientes, que sólo entra en
vigor catorce días después de su redacción y revocable en cualquier momento. El
documento tiene una validez limitada de cinco años y el estado de «fase terminal» debe ser confirmado por dos médicos.

F. Eutanasia en la Argentina

En la Argentina esta forma de “Homicidio Eutanásico” no está contemplado
en el Código Penal Argentino. Dicho Código no considera al suicidio como un
delito pero sanciona con pena de prisión de 1 a 4 años a quien instigara o ayudara a otro a
cometerlo y el acto se hubiese tentado o consumado. (Art. 83). (18)

El Código de Ética Médica De la Confederación
Médica de la  República Argentina (42) dice en él:

Artículo 117°. En ningún caso el médico está
autorizado a abreviar la vida del enfermo, sino a aliviar su enfermedad
mediante los recursos terapéuticos del caso.

Así mismo el Código de ética de la Provincia de Buenos
Aires (34) en sus CAPITULOS  I y II GENERALIDADES y DEBERES dice:

Articulo 1° ‑Este Código de Ética Médica es de aplicación en
jurisdicción de la Provincia
de Buenos Aires y a él deberán ajustarse todos los médicos inscriptos en la
matricula creada por el Decreto‑Ley S413/58

Articulo 3°‑En
toda actuación el profesional cuidará a sus enfermos, ateniéndose a su
condición humana. No utilizará sus conocimientos contra las leyes de la
humanidad y en ninguna circunstancia le es permitido emplear métodos que
disminuyen la resistencia física y la capacidad mental de un ser humano en
forma definitiva, si ello no está condicionado por una indicación terapéutica o
profiláctica muy precisa, siendo en estos casos conveniente
obtener la aprobación de una Junta Médica.

Articulo 21° ‑La
cronicidad o incurabilidad no constituye un motivo para privar de asistencia al
enfermo.

Organizaciones a favor y en contra de la
eutanasia

En contra de la eutanasia

Hay Organizaciones que luchan contra la
eutanasia y defienden la vida de sus potenciales víctimas.

A continuación presentamos una lista parcial
de organizaciones en EE.UU. y otras partes del mundo
que educan al público sobre el crimen de la eutanasia y del suicidio asistido y
que defienden a los enfermos, los ancianos y cualquier otra persona que pueda
ser víctima de estos ataques contra la humanidad. (sic)

Vida Humana Internacional.

Human Life International
(HLI).

American Academy of Medical Ethics (AAME).

American Life League (ALL).

Americans United for Life (AUL).

Center for the Rights of the
Terminally Ill (CRTI).

Citizens United Resisting Euthanasia (CURE).

International
Anti-Euthanasia Task Force (IAETF).

Jews Opposing Euthanasia.

National Conference of
Catholic Bishops (NCCB).

National Right to Life
Committee (NRLC).

Physicians for Compassionate Care (PCC).(28)

Fundamentos

Los argumentos en contra son infinitos, aquí
trataremos de sintetizar solo algunos.

La eutanasia voluntaria es innecesaria porque los
tratamientos alternativos existen. Se cree ampliamente que hay sólo dos
opciones que se abren a los pacientes con enfermedad terminal:
o ellos se mueren lentamente en sufrimiento permanente o reciben eutanasia. Hay
un punto intermedio en tratamientos, a través de la  medicina Paliativa,
que en los últimos años han  demostrado que virtualmente todos los
síntomas desagradables que se experimentaron en el proceso de enfermedad terminal  pueden aliviarse por las técnicas
disponibles.

Las demandas para la eutanasia voluntaria son
raramente libres y voluntarias Un paciente con una enfermedad terminal es vulnerable. Le faltan el conocimiento y
habilidades para aliviar sus propios síntomas, y puede estar padeciendo miedo
sobre su futuro y ansiedad sobre el efecto que su enfermedad está ocasionando a
terceros. Es muy difícil para él ser completamente objetivo sobre su propia
situación.

La eutanasia voluntaria desalienta la investigación
médica. Los adelantos médicos excepcionales hechos en este siglo han  sido
por el deseo de desarrollar tratamientos para enfermedades previamente fatales,
y la avidez para aliviar síntomas inmanejables hasta aquí.

La eutanasia voluntaria cambia la conciencia pública.

La eutanasia voluntaria viola códigos históricamente
aceptados de ética médicas Los códigos éticos médicos tradicionales nunca han
sancionado la eutanasia, incluso en demanda para los motivos compasivos. El
Juramento de Hipocrático declara “yo no daré ninguna medicina mortal”…

La eutanasia voluntaria lleva inevitablemente a la
eutanasia involuntaria Cuando la eutanasia voluntaria se ha aceptado
previamente y se ha legalizado, ha llevado inevitablemente a la eutanasia
involuntaria, sin tener en cuenta las intenciones de los legisladores. Según el
Remmelink Report,[8] comisionado por el Ministerio holandés de Justicia,
había más de 3,000 muertes de la eutanasia en los Países Bajos en 1990. Más de
1000 de éstos no era voluntario.

“El Código Internacional de Ética Médica como
fue  originalmente adoptado por la Asociación Médica
Mundial en 1949, en contestación al  Holocausto Nazi, declara ‘ un doctor
siempre debe tener presente la obligación de conservar vida humana desde el
momento de la  concepción hasta la muerte”.

En  1992  la  Declaración de
Marbella, de la Asociación Médica Mundial confirmó que el
suicidio asistido, como la eutanasia, es inmoral y debe ser condenado por la
profesión médica. Cuando un médico le permite intencionalmente y
deliberadamente a un individuo que acabe con su vida, actúa inmoralmente. (6)

Asociación Médica Americana (AMA)

AMA: La Asociación Médica
Americana  (AMA), ha tomado una posición firme a favor de la vida.

Todos los pacientes deberían tener acceso a
los el cuidados paliativos, los médicos pueden  proteger a los pacientes
agonizantes eficazmente contra dolor,  documentando sus acciones.

Nosotros les enseñaremos a discutir los
tratamientos alternativos con sus pacientes. Durante el proceso agonizante, un
médico debe sostener anímicamente a sus pacientes.

El AMA ha mirado, con gran interés, el
suicidio -asistido en los Países Bajos donde la eutanasia se realiza aún sin el
consentimiento del paciente. Los médicos en los Países Bajos recurren  a
menudo a la eutanasia cuando parece que sus esfuerzos por curar al paciente han
sido infructuosos.

El AMA no quiere ver un repita  esta
situación en América.

El caso de Holanda ha mostrado  que una
vez el médico ha aceptado el hecho que él puede acabar vida, ninguna cantidad
de reglas o regulaciones protegerá a la sociedad.

Educar a 20.000 médicos en dos años constituye
un “ambicioso pero loable” emprendimiento. Cuando se los convenza de
otros tratamientos alternativos rechazarán la eutanasia. “

A Favor de la Eutanasia.

La ley es una educadora muy poderosa de la
conciencia pública. Se observa cuando una práctica se  legaliza. Esta se
acepta y se practica ampliamente en la sociedad, sin remordimientos. Esto se
demostró dramáticamente en la
Alemania Nazi. Entre los  involucrados en el programa de
la eutanasia había doctores que fueron motivados inicialmente a través de
compasión para sus víctimas. Sus conciencias se entorpecieron.

El testimonio en  Nuremberg
de Karl Brandt, el
estudiante de medicina responsable para coordinación del programa de la
eutanasia alemán es un recordatorio de cómo la conciencia puede cambiar
gradualmente:

Mi
motivo subyacente era el deseo de ayudar a individuos que no podrían ayudarse… las tales consideraciones no deben considerarse como inhumano.
No me sentía de ninguna
forma inmoral… Me convenzo
que si Hipócrates estuviera vivo, hoy
él cambiaría la redacción de su juramento… donde se prohíbe a  un doctor administrarle veneno a un inválido en demanda…  Tengo la conciencia
absolutamente clara sobre la parte que  tuve en este hecho.
Estoy
absolutamente consciente que cuando dije sí a la
eutanasia, lo hice  con la mayor convicción,
así como es mi convicción hoy que tengo razón”.[ 4]

Él creyó  que era inocente. Esto
demuestra que una vez que los médicos comienzan la práctica de la eutanasia, es
posible que continúen haciéndolo sin sentir culpa alguna.

“Pero quizás el máximo premio por la
promoción de la muerte debería de concedérsele al Dr. Robert
H. Williams, Profesor de Endocrinología de la Escuela de Medicina de la Universidad de
Washington, quien en la revista Northwest Medicine
(de julio de 1970) escribió: ‘La planificación encaminada a evitar la
superpoblación del globo terráqueo debería incluir la eutanasia tanto negativa
como positiva pero no olvidemos que el aborto es el medio más inmoral que se
está utilizando en estos momentos para controlar la población mundial.

La doctora Lobb:
“El siguiente paso será la ampliación de dichas leyes para cumplir con el
objetivo real: deshacerse de la gente que representa una carga para la
sociedad” (36). Y esto, añade la Dra. Lobb,
se debe a que “según el fallo del Tribunal Supremo que legalizó el aborto,
la vida ya no es sagrada” (8).

Asociación por el Derecho a Morir Dignamente.
(España).

Otro dato: “Aprueba el suicidio asistido
un tribunal de apelaciones de EE.UU.”

Casos resonantes

Experimentos con “Cobayos Humanos”:

1. Uno de los casos polémicos tuvo lugar en el Jewish Chronic Disease Hospital de Brooklyn
(1963) donde inyectaron a pacientes crónicos graves con células cancerosas
vivas.

2. Otro sucedió en el Colegio Estatal de Willowbrook de New York (1967) una institución de chicos con deficiencias
mentales a quienes se les inoculó virus de hepatitis.

En ambos casos, el objetivo de las
experimentaciones era estudiar el desarrollo de la enfermedad “in
vivo” para obtener toda la información que permitiera hallar la forma de
prevenirla o curarla. Los dos fueron casos aberrantes que conmocionaron a la
sociedad, pero lo que causó aún más conmoción fue el hecho de saber que en el
caso de los chicos con deficiencias mentales, el equipo que llevó a cabo las
experimentaciones obtuvo el consentimiento de los padres, es decir, los mismos
padres estuvieron de acuerdo en someter a sus hijos a esos experimentos.

3. Un tercer caso importante lo representó un
grupo de pacientes de raza negra con sífilis. A ninguno de ellos se les brindó
tratamiento antibiótico para poder estudiar mejor la evolución de la enfermedad
hasta la muerte. El proyecto lo inició la U.S. Public Health Service en Tuskegee, Alabama,
desde 1932 hasta 1972. A
partir de 1940 hubiera sido posible tratar a estas personas con penicilina pero
no se hizo. En 1965, el proyecto sufrió algunas objeciones pero no fue sino
hasta 1972, año en que el caso recibió la atención de la prensa y fue
ampliamente publicitado, que una comisión designada para
investigarlo lo declaró “éticamente injustificable”. A esos seres
humanos se les negó la cura y se los hizo sufrir innecesariamente para
investigar más a fondo la enfermedad.

Las situaciones que describimos son trágicas y
criminales porque evidencian una falta de respeto total hacia la vida humana.

Otros casos, ya de corte individual, sin
experimentación de por medio y que subrayaron la necesidad real y urgente del
accionar de los Comités de Ética y el análisis de los cuestionamientos en el
derecho a morir fueron:

4. Karen Quinlan.

5. El bebé Doe.

6. La bebé Jane Doe.

4. Karen Quinlan
(1976) estaba en estado vegetativo y sobrevivía asistida mecánicamente. Sus
padres solicitaron la desconexión del respirador artificial porque no había
ninguna posibilidad de que la joven se recuperara, y aún si lo hubiera logrado,
hecho absolutamente improbable, su calidad de vida hubiera sido deplorable. El
problema llegó a la corte de justicia y luego de muchas batallas legales los
padres consiguieron la autorización para que se desconectara el respirador
artificial.

5. El bebé Doe
(1982) nació con Síndrome de Down y una atresia de
esófago. La malformación del esófago le impedía alimentarse, ya que una parte
del trayecto del mismo permanecía cerrado y sólo una intervención quirúrgica
podía abrirlo. Los padres se opusieron a la cirugía porque consideraron que era
agregar otro sufrimiento al que ya padecía el bebé pues la calidad de vida del
pequeño luego de la operación no iba a ser buena debido a la conjunción de
todos sus problemas de salud. El caso también llegó a la corte. No hubo tiempo
para que la justicia diera su fallo porque el bebé murió de inanición a los
pocos días.

6. La bebé Jane Doe (1983) nació con una espina bífida e hidrocefalia, sus
posibilidades de sobrevivir eran muy escasas y en caso de lograrlo su calidad
de vida iba a ser desastrosa. Los padres se negaron a que recibiera
tratamiento.

Todos estos antecedentes fueron algo así como
síntomas que de alguna manera señalaron la necesidad de una reflexión profunda,
de un planteo que brindara una salida digna y humana a los problemas de los
seres humanos.

La necesidad de hallar una salida que resuelva
estos dilemas se hace cada vez más evidente y a los médicos también les resulta
cada vez más difícil tomar decisiones, pues, en los casos dudosos pesan dos
actitudes: por un lado, el compromiso del médico de hacer todo lo posible por
salvar una vida y, por el otro, las posibilidades de éxito y la calidad de vida
del paciente luego del tratamiento.

7. El caso español (27)

Sampedro había estado 29 años postrado a causa de una
parálisis total y luchaba desde hacía mucho por el derecho a la eutanasia.

Sampedro apareció muerto a los 55 años, 29 de los cuales
había pasado postrado en cama. Sólo podía mover la cabeza después de sufrir un
accidente cuando se tiró desde una roca a nadar en el mar.

“Mi mente es la única parte de mi cuerpo
que todavía está viva. Soy una cabeza atada a un cuerpo muerto”, había explicado
a los jueces cuando comenzó en 1994 una larga batalla, la primera en los anales
de la Justicia
española, para que los magistrados autorizaran su muerte.

Desde el principio, la policía sospechó que
alguien lo había ayudado a morir, sospechas que se confirmaron cuando
aparecieron restos de cianuro en el cuerpo de Sampedro
durante la autopsia.

Ramona Moneira conoció
a Sampedro dos años antes, después de ponerse en
contacto con él tras conocer su larga batalla judicial.

La personalidad de Sampedro
y su larga agonía quedaron reflejadas en un libro, Cartas desde el infierno,
donde testimoniaba sobre su calvario desde que era un marino mercante. Tenía 26
años y se encontraba en su pueblo natal de Xuno en La Coruña, Galicia,
cuando al lanzarse al mar cayó sobre unas rocas.

Su familia lo cuidó durante estos 29 años, pero
cuando Sampedro tuvo la certeza de que había
encontrado a la persona que estaba decidida a ayudarlo a morir, dejó su casa en
Santiago de Compostela y fue trasladado a la casa de su amiga, Ramona Moneira Castro, en la localidad coruñesa de Boiro. Dejó un video en el cual explicaba las razones de su
decisión a su familia.

La muerte de Sampedro
encendió otra vez la polémica sobre la eutanasia. “Esto ayuda a acabar con
los tabúes que rodean estas cuestiones”, señaló Aurora Bau,
vocero de la
Asociación Derecho a Morir Dignamente.

La tragedia de Sampedro
conmovió a España durante años y ahora relanzó el debate sobre el derecho a
morir y la despenalización de quienes participan en la muerte asistida de
enfermos terminales o de otros que buscan la muerte como una liberación a sus
terribles sufrimientos.

8. Los casos Kevorkian.

El “Doctor Muerte”, como se lo llama,
fue involucrado en 130 casos de suicidio asistido desde 1990.

La primera vez -también su primer caso de
suicidio asistido, en 1990- debió responder por la muerte de Janet Adkins en Portland, Oregón. Pero el juez
desestimó el cargo porque ninguna ley de ese estado prohibía el suicidio
asistido. Por la misma razón quedó desvinculado de otra muerte en 1992.(33).

El médico estadounidense Jack
Kevorkian, conocido como el “Doctor
Muerte”, mostró por televisión la eutanasia que le practicó a un paciente
y amenazó con dejarse morir de hambre en la prisión si es arrestado.

“O me dejan libre, y entonces no podrán
prohibir la eutanasia y el suicidio asistido, o me meten en prisión. Y entonces
realizaré una huelga de hambre hasta morir”, dijo Kevorkian
durante una entrevista en el programa “Sixty
Minutes” de la red televisiva estadounidense CBS.

“Deben acusarme -desafió durante el
programa-. Porque si no lo hacen, eso significa que no creen que haya sido un
delito”.

Durante la nota, Kevorkian
mostró la filmación del momento en que le dio una inyección letal a Thomas Youk, de 52 años, quien vivía en una silla de ruedas a
causa de los efectos del mal de Lou Gehring.

“¿Está seguro de querer morir?”, dice
el médico, en la cinta difundida, mientras prepara la jeringa. El paciente no
logra hablar pero con la cabeza asiente. En las imágenes, se ve que Kevorkian le pregunta si no prefiere esperar, a lo que Youk se niega dándole su aprobación a la aplicación de la
inyección.

Otra parte de la cinta de video contiene las
imágenes de Youk firmando un documento en el que
autoriza a Kevorkian a proceder con la eutanasia.

Antes de divulgarse las imágenes de la muerte de
Youk, Kevorkian había dicho
“le demostraré una vez más al tribunal que la mía es una causa
justa”.

El médico, quien afirmó haber asistido la muerte
de 120 personas desde 1990, dijo “desafío a las autoridades a
arrestarme”.

Kevorkian fue enjuiciado cuatro veces, con tres
absoluciones y un proceso anulado por vicios formales. La policía de Michigan -donde reside Kervokian
y se penaliza la muerte asistida con cinco años de cárcel desde el 1 de
septiembre último- comenzó una investigación sobre la muerte de Youk.

Sin embargo, la fiscalía ya dijo que hasta ahora
el video no es una prueba suficiente para empezar una acción penal contra Kevorkian.

Kervokian admitió su participación en la muerte de Youk sólo luego de un referendum
que rechazó el 3 de noviembre la legalización de la eutanasia.

Mientras los representantes de distintos credos
religiosos había protestado por la emisión del video, la CBS fue inundada por las
protestas de parte de los titulares de los espacios publicitarios. Muchas
empresas retiraron sus avisos, pidiendo que sean emitidos durante una edición
posterior del programa.

La presencia del “Doctor Muerte” y la
emisión del suicidio asistido a la eutanasia no les gustó
a muchos de sus tradicionales partidarios.

Sus ex abogados Geoffrey
Fieger y Michael Schwartz
afirmaron que no fueron consultados por la inyección letal del 17 de septiembre
pasado a Thomas Youk. (27)

En esta ocasión, Kevorkian
afirmó que se había prestado a la filmación para provocar su propio arresto,
para impulsar el debate sobre la eutanasia, que el médico considera un derecho
individual.

El “Doctor Muerte” ya había sido
acusado de asesinato en otras oportunidades.

Cronología de eventos que involucran a Jack Kevorkian:

1990:

El 4 de junio – el Janet
Adkins paciente que padecía Enfermedad de Alzheimer, 54 años, de Portland, la Mena.,
drogas letales inyectadas en su cuerpo con la máquina del suicidio de Kevorkian.

Dic. 13 – Un juez estatal de Michigan acusó a Kevorkian por el
cargo de asesinato (supuesta ayuda en un suicidio).

1991:

Oct. 23 – Kevorkian
asiste las muertes de Sherry Miller,
43 años, de Roseville que inhala monóxido del carbono
y Marjorie Wantz, 58 años,
de Sodus que se muere en la máquina del suicidio.

Nov. 20 – El Colegio Médico de Michigan suspende la licencia médica de Kevorkian.

1992:

Feb. 28 – Kevorkian
negó los cargos de asesinato en los casos Molinero y Wantz.

May. 25 – Susan Williams, 52 años, de Clawson,
inhala monóxido del carbono.

Julio 21 – Se hacen los cargos de asesinato
por el caso Williams.

Sept. 26 – Lois F. Hawes, 52 años, de Warren, inhala
monóxido del carbono.

Nov. 23 – Catherine Andreyev,
45 años, de Pennsylvania, inhala monóxido del
carbono.

Dic. 15 – Marcella Lawrence,
67 años, de Clinton Township,
y Marguerite Tate, 70 años,
de Colinas, inhalan monóxido del carbono. Ese mismo día, Gobernador John Engler se refiere a los
posibles signos de asistencia suicida.

1993:

Ene. 20 – Jack E.
Molinero, 53 años, de Municipio de Huron, inhala
monóxido del carbono.

Feb. 4 – Stanley Ball, 82 años, de Leland, y Mary Biernat, 73, de Indiana,
inhalan monóxido del carbono.

Feb. 8 – Elaine Goldbaum, 47 años, de Southfield,
inhala monóxido del carbono.

El Feb. 15 – Edmund Hund, 70 años, de Roseville,
inhala monóxido del carbono.

Feb. 18 – Martha Ruwart,
41 años, y Jonathan Grenz, 44 años, los dos de
California, inhalan monóxido del carbono.

Feb. 25 – la ley del suicidio asistido toma
vigencia.

27 de abril – las autoridades de California
suspenden allí la licencia médica de Kevorkian.

Mayo 16. – Ronald F. Mansur, 54 años, de Southfield,
inhala monóxido del carbono.

Ago. 4 – Thomas Hyde, 30 años, de Novi, inhala monóxido del carbono.

Sept. 9 – Kevorkian pidió
tomar como ejemplo el ensayo de la muerte de Hyde.
Esa noche, Donald O’Keefe,
73 años, del Municipio de Redford, inhala monóxido
del carbono.

Sept. 14 – Kevorkian es
acusado de ayudar en la muerte de O’Keefe, y declaró
que él no ayudará en más suicidios.

Oct. 22 – Merian Frederick, 72 años, de Ana Arbor,
inhala monóxido del carbono.

Nov. 5 – Kevorkian es
detenido  inicia una huelga de hambre.

Nov. 8 – Un abogado dijo que Kevorkian
está burlándose del sistema de la justicia con sus actividades delictivas.

Nov. 22 – El Dr. Ali Khalili,
61 años, de Illinois, inhala monóxido del carbono.

Nov. 29 – Kevorkian
intervino en la muerte de Frederick. Es detenido e
inicia otra huelga de hambre.

Dic. 14 – Kevorkian
pidió ser declarado inocente en el ensayo de la muerte de Frederick,
pero otro Juez hace cargos por muerte de O’Keefe
declarando inconstitucional la ley del suicidio asistido.

Dic. 17 – Se paga la fianza y Kevorkian es liberado.

1994:

Ene. 4 -Kevorkian ayuda a
morir a Khalili.

Ene. 27 – Los cargos en los casos Frederick y Khalili rechazados.

Mayo 2 – Kevorkian
hace su descargo en el caso Hyde.

Mayo 10 – La Corte de Apelaciones del Estado reingresa los
cargos de asesinato en los casos Wantz y Molinero,
pero también invalida la ley de suicidio asistido.

Nov. 27 – Margaret Garrish, 72 años, de Roble Real, inhalaa
monóxido del carbono.

Dic. 13 – Se aprueba la Ley de Suicidio por decisión
constitucional en el  estado de Michigan.

1995:

Abril 24  – U.S.A.
La Corte Suprema
rechaza las apelaciones de Michigan.

Mayo 8 mayo – John Evans, 78 años, de Roble Real, inhala monóxido del carbono.

Mayo 12 – el Nicholas
Amando, 27 años, de Fénix, inhala monóxido del carbono.

Junio 26 – Erika Garcellano, 60 años, de la Ciudad de Kansas, inhala
monóxido del carbono.

Ago. 22 – Esther Cohan,
46 años, de Illinois, inhala mon óxido
del carbono.

Ago. 31 – Se publicitan Casos de Khalili.

Nov. 8 – Patricia Cashman,
58 años, de California, inhala monóxido del carbono.

1996:

Ene. 29 – Linda Henslee,
48 años, de Wisconsin, inhala monóxido del carbono.

Feb. 9 – Kevorkian
recibe u$ 10 millones por el pleito por difamación
contra la
Asociación Médica Americana y de la Sociedad Médica
del Estado de Michigan.

Feb. 20 – Kevorkian
sigue ensayo en Frederick y el caso de Khalili.

Marzo 8 – en Oakland
Kevorkian hace su descargo ante el jurado.

Abril 16 – la ley común lo enjuicia por los
suicidios de Molinero y los Wantz en Oakland.

Mayo 6 – en Austin Bastable, , Windsor,
inhala monóxido del carbono.

El 14 de mayo – Kevorkian
hizo su descargo por los cargos por la muerte de en Molinero y de Wantz.

El 11 de junio – el abogado de Kevorkian, Geoffrey Fieger, confirma la muerte de Ruth Neuman,
69, de New Jersey.

Junio 18 – Lona Jones
de Chester, muere en un Centro Médico de Oakand del Norte. La autopsia confirmó que ella se murió
envenenada por monóxido de carbono.

Junio 21 – Bette
Hamilton, de Colón, Oh. El segundo suicidio asistido
por Kevorkian en 48 horas. (12)

Conclusiones

La diversidad de las conductas a través de los
siglos y actualmente en numerosos países deja abierto un debate que los tiempos
no han podido dilucidar:

Para que exista la muerte debe existir la
vida, pero…

¿Es posible desdoblar esa unión indisoluble
por medios que la moral, la ética, la religión y las disposiciones legales han
condenado?

Acaso, el hambre, la pobreza, la sumisión del
hombre por el hombre, las economías asfixiantes, las humillaciones, la
discriminación, la sectorización, la ignorancia, las guerras, la venta de
drogas tóxicas y de armas, la corrupción y las persecuciones de todo tipo; ¿no
son una forma socialmente aceptada de la que los poderosos se apropian para
realizar una “selección eutanásica” en su beneficio
(“los sanos”) en perjuicio de todos los demás que solo pretenden vivir una vida
digna (“los enfermos”)?.

¿Debemos  hacer tratamientos paliativos?

¿Debemos mejorar las instituciones
hospitalarias en el mundo,  para que estén disponibles para cada paciente
que lo necesite, cualesquiera sean sus posibilidades terapéuticas?

¿O,  adoptaremos un utilitario ético,
donde la muerte se juzga una solución y el enfermo, el débil, y el necesitado
simplemente se elimina?

¿Primará nuestra tradición humanitaria,
expresada tan bien en la Declaración Universal de Derechos Humanos como es
el derecho a la vida?

Éste es el desafío a la medicina de hoy.

Resumen

La eutanasia voluntaria es sumamente rara en
situaciones donde se satisfacen las necesidades físicas, emocionales y espirituales
en enfermos terminales. Como los síntomas que incitan la demanda para la
eutanasia casi siempre se pueden manejar con terapias actualmente disponibles,
nuestra prioridad debe ser asegurar esa calidad  en  el cuidado terminal.

La eutanasia propone riesgos serios en conjunto
a la sociedad, la eutanasia involuntaria sigue inevitablemente.

La
Legislación
que permite la eutanasia voluntaria debe resistirse firmemente porque existen
las alternativas eficaces.

La
Declaración
sobre la eutanasia de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe.

 Hace referencia que ” Ante la
inminencia de una muerte inevitable, a pesar de los medios empleados, es lícito
en conciencia tomar la decisión de renunciar a unos tratamientos que
procurarían únicamente una prolongación precaria y penosa de la existencia, sin
interrumpir sin embargo las curas normales debidas al enfermo en casos
similares.

Parafraseando a Jeremy Stuparich
(President of the ACT Right to Life Asociation

“Nosotros debemos  esforzarnos por
mejorar los Servicios de Cuidados paliativos Hospitalarios…”

El disfrutar del más alto nivel alcanzable de
salud es uno de los derechos fundamentales de cada ser humano sin ninguna
distinción de raza, religión, creencia política, condición económica o social.

Apéndice fotográfico: Fue excluido.

 

Notas

1. Sherwin B. Nuland, Como nos llega la muerte – Reflexiones sobre la
etapa final de la vida. Editorial Norma SA, 1995, Santa Fe de Bogotá, Colombia.

2. Wertham. Hayes Publishing 6304 Hamilton
Ave., Cincinnati, Ohio 45224. Comité selecto en Ética
Médicas.

3. Informe. London:HMSO, 1994. (Casa
de Señor papel 21-I)

4.
Twycross R (1993) A Doctor’s Dilemma.
JCMF 39:1, 153:1-3

5. Ventafridda V
(1994) Euthanasia: More Palliative Care is Needed
(letter) BMJ 309:472

6. Brandt K (1948) Nuremberg Trials
International Code of Medical Ethics adopted by 3rd World Medical Assembly,London,
England,
October 1949.

7. … Wertham, The German Euthanasia Program, Hayes Publishing Co., Cincinnati, 1977, p. 47.

8.Medische Beslissingen Roknd Het Levenseinde:
Rapport van de Commissie Onderzoek
Medische Praktijk inzake Euthanasie (Medical
Decisions About the End of Life: Report of the Committee to Investigate the
Medical Practice Concerning Euthanasia) The
Hague, 1991.

9. Alocución del Papa Pío XII al Congreso de la Unión Internacional
de Ligas de Mujeres Católicas, Roma, Italia, 11 de septiembre de 1947.

10. Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe.

11. Declaración sobre la eutanasia, 5 de mayo de
1980. Sección III, “El cristiano ante el sufrimiento y el uso de los
analgésicos”.

12. “A New Ethic for Medicine and
Society.” Official Journal of the California
Medical Association 113 (1970): 67-68.

13. “La Mayoría de los
pacientes de Kevorkian no eran enfermos
terminales,” Diario Las Américas (Miami), 10 de
septiembre de 1996.Véase en nuestro

14.  “KANT Y EL DERECHO A LA VIDA” Pg. 83 Cali 1993.

14.1. Alocución del Papa Pío XII al Congreso
de la Unión
Internacional de Ligas de Mujeres Católicas, Roma, Italia, 11
de septiembre de 1947.

14.2. Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe. Declaración
sobre la eutanasia, 5 de mayo de 1980. Sección III, “El cristiano ante el
sufrimiento y el uso de los analgésicos”.

15. SUAREZ, Aldana Camilo: LA EUTANASIA DENTRO
DEL CODIGO PENAL COLOMBIANO: Tesis de grado Universidad Autónoma de Colombia.
1991 Se puede ver como el autor luego de una relativamente profunda
investigación, se acerca a una definición que coincide con la presentada aquí
en algunos de sus puntos.

16. JUAN PABLO II : Encíclica : “EL
EVANGELIO DE LA VIDA”
Pg. 144. Ed  Paulinas

Op.
Cit. Pg. 145

17. VIDAL. Marciano citando la Utopía de Tomás Moro. en
su texto : BIOETICA Segunda edic.  Ed. Tecnos
Pg. 69

18. Código Penal
Argentino, Art. 83.

19. Karl Gunning. Chairman of the World
Federation of Doctors Who Respect Human Life.

20. Corán, 4: 29).

21. Hadith, Bukharidel  (Corán, 4: 36)

22. (Corán, 1:1)

23. (Corán, 2: 30)

24. (Corán, 4: 93)

25. (Corán, 17: 33)

26. Angelo Papacini citando a Hume en “Kant y el Derecho a la Vida”, Pag, 83, Cali,
Colombia, 1993.

27. Clarín Digital. Internet. (diferentes
ediciones)

28. Brian Clowes,
Ph.D., Facts of Life (Front Royal, Virginia, EE.UU., 1997), 336-348. Este magnífico libro es una fuente de
información completa (en inglés) sobre todos los temas que tienen que ver con
la defensa de la vida y la familia.

29.
Obispos de Irlanda. Carta pastoral titulada “Human Life is Sacred”,
1o de marzo de 1975. Reimpresa el 22 de mayo de 1975 en la edición inglesa del L’Osservatore Romano, órgano informativo del Vaticano.

30. Obispos del Canadá, “To Live and
Die in a Compassionate Community,” 26 de octubre de 1994. Este artículo es
traducción del original en inglés del mismo autor, “Can Hospice Care Be an Alternative to Euthanasia?”, en Facts of Life
(Front Royal, Virginia, EE.UU.:
Human Life International,
1997), 124-125, disponible en las oficinas de Vida Humana Internacional o en
las de Human Life International

31. Fenigsen, Richard,
M.D., Ph.D. “Dutch Euthanasia Revisited.” Issues in Law &
Medicine 13 (1997): 301. See also “Infants’ Euthanasia Sets Off New Dutch Debate.” American
Medical News 1 Jan 1996; and Fenigsen.
“Physician-Assisted Death in the Netherlands: Impact on Long-Term
Care.” Issues in Law & Medicine 11 (1995): 283, 294-295.

32. Dr.Paul Marx, O.S.B., “Eutanasia:
los que asesinan en nombre de la piedad”, folleto de Vida Humana
Internacional.

Reportaje (entrevista al Padre Paul Marx, O.S.B.),”Todo
empezó con la contracepción”, (mayo de 1991): 10.

Marx, “Eutanasia: los que asesinan…”

33. Pat Buchanan,”‘
Dr. Death’ and the ‘Suicide Machine'”, National Right to Life News (25 de junio de 1990).

34. Código de Ética Médica de la Provincia de Buenos
Aires.

35. Medicina Legal. Bonnet
y col.

36. Medicina Legal y Toxicología. J. A. Gisbert Calabuig.

37.Wertham, The German
Euthanasia Program, Hayes Publishing Co., Cincinnati,
1977, pag.

38. N.Y. Times, 10/8/33, pág., 1, col. 2

39. P J Rey. Written 3 March 1996. Posted 4 Oct 1996

40. Ibid., Wertham.Hayes
Publishing 6304 Hamilton Ave.,Cincinnati, Ohio
45224

41. Medische
Beslissingen Roknd Het Levenseinde: Rapport van de Commissie Onderzoek Medische Praktijk inzake Euthanasie (Medical
Decisions About the End of Life: Report of the
Committee to Investigate the Medical Practice Concerning Euthanasia) The Hague, 1991

42.
Código de Etica Médica De la
Confederación Médica de la  República Argentina

 


 

Informações Sobre os Autores

 

Sergio M. Fernández

 

Médico en Argentina

 

Eloy H. López

 

Médico en Argentina

 

Cecilia Pasquali

 

Médico en Argentina

 

Marcelo Rondolino

 

Médico en Argentina

 

Jorge A. Terragno

 

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